Casi todos los restaurantes de Madrid compran pan a diario
El observatorio de alimentos de la Comunidad de Madrid ha realizado un estudio sobre los hábitos de consumo en la hostelería y la restauración. Del informe se desprende que un 95% de los restaurantes madrileños compran a diario el pan que ofrecen a sus clientes.
Éste suele ser pan blanco, ya que sólo el 10% de los establecimientos oferta también pan integral. Por otro lado, la cantidad de pan que adquiere cada establecimiento es muy variable, aunque la mayor concentración se observa en los 9 kilos, o en entre las 10 y 15 barras. La media compra 18,7 barras al día, es decir, entre 3,9 y 4,7 kilos de pan; el valor medio de gasto son 14,5 euros. En cuanto al lugar en el que los restaurantes compran el pan, el 48% lo hace directamente al distribuidor o fabricante, mientras que el 29% lo adquiere en tienda tradicional.

Para el día de los enamorados os presentamos el regalo perfecto con el que sorprender y despertar todos los sentidos de tu pareja, y de paso endulzarle un poco el día. Una tarta en forma de corazón que tiene como principal ingrediente la frambuesa, que representa la picardía, la fruta de la pasión, combinada con la dulzura de la vainilla, Bourbon y la frescura de la lima que completa la gama de sabores que se entremezclan en esta sobria y elegante tarta con textura aterciopelada.
En otro tiempo, el sometimiento, la aceptación del poder del denominado “rico” o “poderoso” y, posteriormente, el atropello y el desprecio hacia quienes eran poco menos que mendicantes, derivó en la revolución y el cambio radical de la sociedad en todas sus dimensiones. En el siglo XXI vamos a vivir otra revolución, ni tan sanguinaria ni tan radical como las de siglos anteriores pero sí igual de profunda. El estado del bienestar salta por los aires; la hegemonía de Estados Unidos va a experimentar una profunda competencia por la alianza de Rusia con los países del Este (India, China); la gente no va a seguir soportando vivir sometida al capital y la usura. Los usos y costumbres cambian a velocidad de vértigo; y las creencias y la fe que otros consideraban inamovibles se derrumban sin encontrar, al menos por lo que se vislumbra en estos momentos, un recambio que permita prever hacia dónde camina el futuro.